Con una población de solo 41,394, es fácil pasar
por alto Puerto Maldonado (fotografía a la derecha abajo).
Precisamente por esta razón, el Evangelio de Jesucristo no
ha alcanzado a muchos de los residentes locales del área.
Una vez fuera de Puerto Maldonado, las pequeñas villas salpicadas
en los caminos sucios y ríos que se entrecruzan en la espesa
selva amazónica. Como en los otros sitios de la selva, el
ecoturismo ha comenzado a ganar popularidad y como resultado Puerto
Maldonado ha visto crecer las visas de turistas a cantidades de
dos o incluso tres dígitos otorgadas por el pequeño
aeropuerto solo un poco fuera de la población. Puerto Maldonado
muestra las características de una pequeña población
remota con falta de infraestructura. La población es cortada
en dos por el río y hasta ahora, no existe ningún
puente que conecte las dos partes así que los ferris son
la única forma en que las personas y los vehículos
alcancen los caminos en el otro lado.
En enero de 2008, la Iglesia del Nazareno aterrizó por primera
vez en Puerto Maldonado para establecer el trabajo de la iglesia
ahí. El Pastor Freddy Zapata (derecha en el centro) legó
a la escena sin un solo amigo, sin embargo no mucho después
tenía ya un contacto y en los tres meses siguientes tenía
una misión de iglesia comenzada con 15 miembros. La gente
está hambrienta de oír acerca del poder y la gracia
salvadora de Jesucristo en Puerto Maldonado.
Solo después de que oscurece, una pequeña casa calladamente
se sienta con una débil luz roja que cuelga del techo apresuradamente
construido. Parada en la entrada de esta casa aparece la sombra
de la silueta de una joven mujer, apenas una adolescente. Un cliente
con dinero se le acerca y ellos se pierden en la casa oscura. Su
hijo de dos años espera afuera de la casa, jugando en la
calle o solo sentado en el borde de la acera esperando a que su
madre reaparezca. La casa de esta joven mujer es solo una de docenas
con luces rojas similares llenas de docenas de mujeres jóvenes,
muchas de ellas con hijos inocentes que dejan desatendidos a lo
largo de esta calle sucia y oscura que corta a la derecha en la
mitad de Puerto Maldonado. Muchas de estas jovencitas son huérfanas
o víctimas de una familia desintegrada y han caído
en la trampa de este comercio devastador que parece no tener salida.
La visión del Pastor Freddy para la Iglesia del Nazareno
en Puerto Maldonado es proveer una salida. Él quiere abrir
las puertas de la iglesia a las mujeres de estos burdeles, a los
drogadictos, a los alcohólicos que han tocado fondo y no
tienen a donde más acudir. Ministerios Extremos está
de acuerdo en asociarse con Freddy a través del proyecto
40/40 en esta aventura. "La Casa de la Esperanza" será
un lugar de desintoxicación, refugio y esperanza, mientras
la sanidad y el poder redentor de Jesucristo son mostrados las 24
horas del día a sus preciosos y frágiles pacientes.